El delantero argentino Julián Álvarez encendió las alarmas en el Atlético de Madrid al ausentarse hoy del entrenamiento en el Centro Deportivo de Majadahonda debido a una “indisposición” estomacal, un episodio que intensifica el clima de incertidumbre sobre su continuidad en el conjunto colchonero a pocos días del cierre del mercado de pases.
La falta del atacante a la práctica donde Diego Simeone comenzó a preparar el choque ante el Sevilla generó un fuerte impacto mediático en España, en medio de las tensiones abiertas por su deseo expreso de salir de la institución madrileña.
Según explicaron fuentes del club, la baja del cordobés se justificó oficialmente por una “indisposición” como consecuencia de una mala noche. Sin embargo, el faltazo del atacante a la Ciudad Deportiva se da en un contexto agitado: el pasado domingo, al ingresar en el minuto 66 durante el empate ante Villarreal, parte de la hinchada lo recibió con silbidos por su postura durante le mercado de verano.
La situación del delantero se ha transformado en un tema prioritario y crítico para la cúpula directiva antes del límite fijado para el 1 de septiembre. El distanciamiento entre las partes comenzó a gestarse el pasado 22 de junio, cuando Álvarez solicitó formalmente una transferencia.
La postura de Atlético de Madrid ante el deseo de Julián Álvarez de marcharse del club
Desde ese instante, el futbolista ha manifestado su firme intención de incorporarse a Barcelona, propuesta que la entidad “colchonera” ha desestimado de manera sistemática. Incluso rechazó una propuesta formal de 100 millones de euros a abonar en un plazo de seis meses, exigiendo que la directiva catalana se remita a la cláusula de rescisión estipulada en 500 millones de euros.
A pesar de la inflexibilidad inicial, reportes de medios como Sport y El Mundo Deportivo señalan que existe cierta división interna dentro de la dirigencia. Un sector estaría dispuesto a flexibilizar su postura y revisar una eventual venta si la oferta del conjunto azulgrana logra colmar las expectativas financieras de la institución. No obstante, la conducción deportiva que encabeza Miguel Ángel Gil Marín junto a Mateu Alemany mantiene la determinación de no transferir al futbolista a un competidor directo de LaLiga.
En el plano internacional, entidades como el Arsenal de Inglaterra también han sondeado el traspaso del atacante. Ante estas consultas, la dirigencia madrileña tasó el pase en 150 millones de euros mediante un pago único, una cifra que los británicos aún no han alcanzado.
En el aspecto deportivo, el director técnico Simeone ha expresado públicamente su anhelo de mantener al atacante en el plantel, confirmándole que es una pieza clave dentro de su esquema táctico, aunque reconoció que el desenlace definitivo dependerá de las negociaciones entre el jugador y el club.